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Los que me seguís ya sabéis más o menos como ha sido la cronología de los acontecimientos.

Tras la sentencia del Tribunal de lo Contencioso, que obligaba a la Junta a indemnizarme con varios miles de euros, resulta que nuestra Administración -siempre implicada en la promoción de los mejores, y, por tanto, nutrida de asesores e inspectores que son lo más granado en cuanto a capacidades y méritos objetivos (nada de afinidad ideológica y personal, ni de servicios genuflexos)-, optó por la tirarse hacia el monte.

Es decir, optó, escocida por la sentencia, por pasarsela por el arco del triunfo, y sostener, que, dijera lo que dijera el Juzgado, ellos me indemnizaban sólo con 2000 euros, porque sí y porque le salía de los mismísimos. A ver quién es el juzgado para decirles a ellos con cuanto me tienen que indemnizar… Esto da muestra de quién es y cómo ha actuado la Administración en todo esta ignominia generada por los 3 0 4 pollinos casposos que todos ya conocemos.

Pues bien, como dije en mi anterior post sobre este tema, no me quedó más remedio que volver a llevarles a los tribunales para reclarmar lo que es mío.

Y, como gran regalo de inicio del curso, la sentencia ha sido ya publicada con fecha 1 de Septiembre. Resultado: la Junta vuelve a ser condenada a pagarme todo lo que la sentencia anterior ya le condenaba a pagarme. Pero se lleva un par de tarascadas.

Como presentar toda una sentencia es una cosa muy ardua, la voy a ir desgranando en versión reducida e incidiendo en lo esencial.

Para empezar, la gloriosa portada enterita de la sentencia, 1 de septiembre de 2010.

Con un par, la Consejería de Educación sostuvo que ella era la única competente para decidir sobre sus administrados, y poner la cuantía de sanciones y sancionar tal y cómo le viniera en gana, y que sentencias previas al respecto no eran adecuadas para interferir en sus decisiones. Pues bien, la sentencia le pone las cosas en su sitio muy claritas, diciendo lo siguiente.

Viene a señalar que, en este caso, la Junta intentó sancionarme sin explicitar ni motivar causas.

Es decir, le dicen a la Junta que no puede hacer lo que le plazca con respecto a sancionar a sus administrados, ni puede sancionar o no a discreción  sin escuchar a los tribunales, ni graduar sanciones a su antojo.

Puesto que en la anterior sentencia ya le condenaba a pagarme una buena pasta, la nueva sentencia viene a indicar que la Junta no se puede apropiar de la potestad de, a pesar de ello, decirme que me indemnizaba sólo con 2000 euros, minorando, por tanto, los varios miles de euros a mayores a que fueron condenados.

¿Se puede ser más claro?. ¿La administración ha podido demostrar ser más chulesca e incompetente?

Conclusión; la jueza del Contencioso de Segovia me da la razón a través de párrafos como este.

Creo que es obvio; el fallo habla de anular la resolución de la Junta por ser contraria a derecho, y estimar totalmente mi recurso (yo soy en este caso el recurso actor). Por tanto, si la Junta se digna a acatar esta vez esta sentencia, cobraré el total a que fue condenada nuestra Consejería de Educación.

Espero que este sea realmente el fin de esta cutre y mediocre historia; os he tratado de desgranar lo más evidente de la sentencia para no aburrir a nadie, pero todo el mundo puede ver que es clara como el agua.

Vuelvo a dar las gracias a tod@s aquell@s que me habéis acompañado en esta travesía, y, en general, deciros que es una pena que ahora, con nuestros impuestos vayamos a contribuir a que la Junta me abone esta indemnización, y que las consecuencias no vayan más allá.

Es decir, que los cutres canallas (pobres hombres en el sentido literal) que han montado esto, no van a sufrir consecuencia alguna, creo. Albertos, Gilarranzes, Forcadas  y demás apellidos relacionados con este sainete seguirán igual. En realidad casi todo sigue igual. Pero, al menos, la Consejería se lleva un par de sopapos.

Ladys and gentleman, mi primer outlet!!!.

Dentro de mi proceso de alfabetización en los grandes iconos del capitalismo (McDonalds, Starbucks, and so on…), hoy me tocaba la lección “Vaya usted al Outlet y vuélvase loco”. Pues oigan, así ha sido.

Todo una miniciudad entera llena de outlets de toda las marcas imaginables, con precios megarebajados, que harian las delicias de Carmen Lomana. Después de zampar una buena ración de Fish&Chips (una vez al viaje no hace daño), me fui en muy buena compañía y encontré un calzado que ya de hecho necesitaba, y una cometa maravillosa. Lo demás es sorpresa..:).

Foticos del complejo. Viva el mal, viva el capital, ya lo decía su excelencia la Bruja Avería. Las imágenes no es que sean maravillosas, pero es que el sitio tampoco era una delicia estéticamente hablando.

Como mola esta city!!!. Esta plenty de cosas chulas que ver, y aunque los Beatles son un rollo muy explotado, la verdad es que llega a emocionar a medida que te empapas en el ambiente de la Cavern y la mitología inherente. Por otro lado, como es una ciudad industrial en vías de reconversión cultural, pues está en ese estado intermedio que le da tanta gracia a ciudades de este tipo.

Pues nada, que allí nos hemos ido al País de Gales, con montones de colinas siempreverdes y ovejas, y esas cosas tan british…la verdad es que ha sido demasiada paliza de bus, pero, en fin, así son las cosas y así se las contamos. Los castillos han molado un huevo, y, por supuesto, ha llovido.

Hay que amolarse que maja es mi casa de mis hospitalarios Británicos de Chester. Siendo del siglo XIX, etá conservada que te cagas y tiene todas las comodidades de la vida moderna (si, Internet también, of course), un montón de estanterías de obra, con lo que a mí me gustan, y un montón de rincones acogedores.

La family es una convencida del poder de los working-class y los medium-class, y ponen música chill-out muy chula para cenar todos juntos, y oye, parece que estás ahí en una cala de Ibiza esperando para ver el atardecer. Todos descalzicos en la moqueta, que bien se está en esta casa…:-)

Definitely, esto mola que te cagas.

Aunque llueve un poco de más, estas cosas son como son. Uno viene aquí y se adapta al ritmo de vida british, que para eso estamos. O no?.

Cenamos a las 7 y media o así, nos acostamos pronto, nos levantamos más pronto aún, tomamos un sandwich a la 1…pues muy bien, hay que experientar, porque la inmersión lingüística también implica la inmersión cultural. Estoy muy contento, aprendiendo mucho, cogiendo mucho oido, mejorando pronunciación de tanta gente que sabe más que yo,o sea, la mayoría, estando en este enjambre tan lindo de diversidad y cultura.

Y, para que luego digan que las cosas no pueden cambier, hemos aquí cienes y cienes de españoles hablando en inglés incluso entre nosotros casi siempre, y siendo muy integradores con aquellos que no comparten nuestra nacionalidad.

Otro mundo es posible, y otra manera de ser españoles cuando estamos fuera, también. Poco a poco, vamos desterrando cazurrismos viejunos y casposos para ser un poco más globlaes y un poco menos miraombligos.

Y encima vengo gratis, que mi amada Junta de Castilla y León se ha estirado, y nos ha convidado, como decía mi abuela.

Unas foticos de mi biotopo más cercano aquí

No siendo nada televisivo, lo cierto es que Lost me ha pillado desde el principio hasta el final. Me ha dejado momentos de euforia, de suspense….

Para mí, el mejor momento de Lost, con mucha diferencia es este.

No sé por qué, pero me entran unas ganas (más) de vivir…. increíble !!!!!.